Director del Laboratorio PROMMRA participó en el II Congreso Regional del Futuro

Director del Laboratorio PROMMRA participó en el II Congreso Regional del Futuro

 

En la actividad, organizada en el marco del VII Congreso del Futuro, el Dr. Pablo Álvarez fue parte del panel “Cambio climático, agua y biodiversidad”

Por segundo año consecutivo la ciudad de La Serena fue sede del II Congreso Regional del Futuro, cita científico – humanista que congregó a diversos exponentes mundiales, nacionales y regionales, para debatir sobre los dilemas y desafíos que impone la tecnología y el cambio climático a nuestra vida diaria.

Exposición Dr. Pablo Álvarez, Director del Laboratorio PROMMRA

Fue en el marco de este encuentro donde el Director del Laboratorio PROMMRA, el Ingeniero Agrónomo Dr. Pablo Álvarez, formó parte del panel “Cambio climático, agua y biodiversidad”, oportunidad en la que presentó el tema “Desarrollo Agrícola en Escenarios de Largo Plazo”, donde se refirió a las consecuencias o efectos del cambio climático que están ocurriendo y que podrían ocurrir. A su juicio “es una realidad, no un escenario futuro, es un escenario presente y pasado. Ha estado ocurriendo, está ocurriendo y va a seguir ocurriendo”. En el marco de esta afirmación, el experto en gestión de recursos hídricos comenta que el cambio climático es un hecho y va a seguir ocurriendo de acuerdo al cumplimiento o no de los compromisos de disminución de gases invernaderos en función del acuerdo de París. “En este contexto, la situación de la región árida o semiárida de Chile, indica que los efectos no se distribuirán homogéneamente en el total de la región, sino que podrían haber diferencias, siendo aparentemente más severas hacia el norte y menos hacia el sur de esta zona”.

Un segundo efecto que señala el Director de PROMMRA es el incremento de la temperatura hacia la zona cordillerana y precordillerana, lo cual generaría un ascenso en la isoterma cero provocando que, a largo plazo, haya un cambio en el régimen de escurrimiento de los ríos, particularmente en la parte alta de la región. “Lo que podría ocurrir es que habría un adelantamiento del flujo de los ríos hacia el invierno y temprano en la primavera, provocando un mayor déficit en el período estival, que en el fondo  son los meses de nuestra máxima demanda”.

Otro de los expertos que formó parte del panel fue el Dr. Fernando Santibáñez, académico del Departamento de Ciencias Ambientales y Recursos Naturales Renovables de la Universidad de Chile, quien señaló que los nuevos escenarios climáticos son desafíos ante los cuales la sociedad debe prepararse con anterioridad, por medio de una buena información, buen diagnóstico y buena capacidad de anticipación, “eso nos permitirá enfrentarlos con la tranquilidad de saber lo que debemos hacer”.

Entre las nuevas medidas que la sociedad, políticos y científicos deberían adoptar frente a estos nuevos desafíos, ambos expertos coincidieron en que se deben generar soluciones innovadoras, hacerse cargo de la situación y que por medio de la tecnología, la gestión y el manejo, anticiparse a los diversos efectos que el cambio climático seguirá produciendo, especialmente en las zonas áridas y semiáridas del país. El Dr. Álvarez señaló que “podemos trabajar en dos líneas, una es el incremento de la eficacia en el uso del agua y la otra es ser capaces de guardar o disminuir la velocidad con la que ésta baja de la precordillera, lo que no solo implica construir embalses, sino que también es el manejo de la vegetación, la reforestación, el cuidado ambiental de las zonas cordilleranas y precordilleranas para que puedan mantener su capacidad de almacenamiento y conservación del agua, lo que, a mi juicio, es mucho más importante que el de tecnificación”.

Por su parte, el Dr. Santibáñez señaló que “en un escenario de escasez de recurso se pueden hacer dos cosas, conseguir más recurso o utilizar de manera más eficiente lo que ya se tiene. Por el contexto, creo que hay muchas posibilidades de tecnificar más los regadíos, mejorar los sistemas de redistribución del agua y, eventualmente, utilizar técnicas de recarga de napas por la vía de inyección de las aguas invernales que, muchas veces, no son aprovechadas”.

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